Thursday, August 5, 2010

Diagramas de Venn de las tribus de software

A los calores propios de la temporada estival, se han unido hace poco los de la última polémica sobre los males del tribalismo. El artículo de Aaron se abre con una frase hecha, que significa que cuando tomas una decisión debes aceptar sus consecuencias. Algo así como nuestro "cosechar lo  sembrado". Supongo que se refiere a las decisiones de Canonical, y que el chorreo que le está cayendo es su consecuencia. También se puede traducir literalmente al castellano e interpretar como una metáfora: hemos construido nuestras camas, y ahora dormimos en ellas. Eso es lo que hacemos las comunidades humanas. Los del software libre también, pero en general los humanos vivimos en tribus de forma cómoda y natural, y lo difícil es superar ese tribalismo atávico e innato colaborando en metas comunes a toda la especie. Y el problema es que la rivalidad entre tribus degenera a menudo en sectarismo de la peor especie, y de ahí la amarga queja de Shuttleworth.

El hecho de que existan dos tribus independientes, Gnome y KDE, en el mundo de los escritorios de software libre a mi me preocupa bastante poco. Cuando necesito un programa para solucionar un problema concreto suelo buscar entre las ofertas de opendesktop.org, que me presentan distintas opciones a elegir entre kde-aps.org, qt-apps.org, gtk-apps.org y otras. Hago aquí un inciso para decir que no me gusta demasiado esa organización, que sugiere alguna especie de guetos. Al final me quedo con la aplicación que me guste más, y a veces con más de una por el mismo precio, y ya elegiré con el tiempo. Otros no comparten la misma filosofía, y van de compras con el requisito irrenunciable de que los programas han de estar construidos con una única materia prima, pura y sin contaminación. Casi como una cuestión religiosa. Sus juguetes del Sect'R'Us, si se me permite el juego de palabras.

En este diagrama de Venn que es el Mundo, comparto una pequeña intersección con los habitantes de la tribu de los linux-audios. En algunos artículos recientes del planet.linuxaudio.org, alguien buscaba un reemplazo a su querido y viejo editor de textos NEdit de toda la vida para escribir programas. Gedit sería su alternativa natural, salvo que no satisface algunas características:
  • Buscar y reemplazar usando expresiones regulares o texto simple.
  • Buscar y reemplazar en todo el documento o solamente el área seleccionada.
  • Resaltado de parejas de llaves, paréntesis y corchetes.
  • Modos de edición específicos para lenguajes de programación, con auto-indentación.
  • Macros, como mecanismo de extensibilidad que permita una mayor personalización.
  • Atajos de teclado, por ejemplo para saltar a una línea concreta del documento.
Como el blog en cuestión no permite publicar comentarios, me he quedado con las ganas de recomendar Kate, que cumple de sobra con todos los puntos anteriores y no es muy diferente del reemplazo elegido: Geany. De hecho, Kate es el editor preferido por buena parte de mi tribu en esta otra intersección del diagrama de Venn. Pero a pesar de todas sus ventajas, algunos ni se plantearían su uso simplemente porque está basado en KDE.